El equipo se Gallardo recién pudo abrir el cruce de los 32avos de la Copa Total Argentina en los últimos veinte minutos: una definición de Rafael Santos Borré y un doblete de Matías Suárez le dieron el triunfo por 3-0. Gimnasia de Mendoza será el próximo rival.

La imagen del encuentro posiblemente haya sido la ovación por parte de los simpatizantes de River al plantel de Argentino de Merlo para reconocer su trabajo en el estadio Padre Martearena de Salta. Al Millonario, bicampeón de la Copa Argentina en las temporadas 2015-2016 y 2017, le llevó 70 minutos destrabar el encuentro correspondiente a los 32avos de Final. La victoria por 3-0, con un gol de Rafael Santos Borré y un doblete de Matías Suárez, le dio el pasaje a la siguiente instancia para convertirse en el rival de Gimnasia de Mendoza.

El trabajo realizado por Argentino de Merlo durante la etapa inicial sólo careció de convertir un tanto para alcanzar la perfección. El equipo se plantó en cancha con el mismo esquema que utiliza durante el torneo de la Primera D (4-2-3-1) y presionó constantemente la salida rival. Además, intentó aprovechar la velocidad de sus extremos para salir rápido de contraataque y complicar a los laterales del conjunto dirigido por Marcelo Gallardo. El debe quedó en la profundidad, ya que no dispuso de ocasiones para inquietar a Franco Armani, que regresó a la actividad oficial después de un desgarro en el isquiotibial derecho.

Los intentos de media distancia de Enzo Pérez y Nicolás De La Cruz confirmaron las dificultades de River en el comienzo del encuentro para ratificar la superioridad marcada por la diferencia entre categorías. Una combinación entre Matías Suárez y Lucas Pratto, definida de forma desviada por el delantero con pasado en Belgrano, fue la otra oportunidad de riesgo generada por el Millonario en el primer tiempo, una demostración de la firme oposición representada por el humilde club de Merlo, líder de la Primera D y con una perspectiva inmejorable de ascenso.

Distinta fue la actitud del conjunto de Núñez para afrontar el segundo tiempo. Al comenzar, una triangulación finalizó con un remate desviado de Ignacio Fernández, uno de los máximos goleadores en la historia de la Copa Argentina. Sin embargo, mantuvo la falta de precisión en campo rival y Marcelo Gallardo buscó ganar fluidez en el juego con los ingresos de Exequiel Palacios (regresó de una larga lesión) y Rafael Santos Borré. Ambos se unieron para gestar una opción clara que malogró Suárez con un cabezazo desviado y, posteriormente, Guillermo Pedelacq se lució al taparle un mano a mano a Fernández.

Los últimos veinte minutos le permitieron a River encontrar la llave para destrabar el encuentro de 32avos de la competencia. Santos Borré se benefició de un rebote en Facundo Romero y abrió el marcador con un remate combado. La necesidad de alcanzar el empate abrió huecos en la defensa de Argentino de Merlo y Suárez los aprovechó para convertir su primer doblete en la institución y en el certamen integrador: un cabezazo para conectar un centro del delantero colombiano y una definición brillante que incluyó un amague ante la salida de Pedelacq. Ese último tanto cerró el resultado con una diferencia sustancial, pero los hinchas del Millonario se rindieron ante el encomiable esfuerzo del representante de la Primera D y los retribuyeron con una estruendosa ovación que nunca olvidarán.

informe y fotos  COPA ARGENTINA