En la noche de Alberdi, el Pirata pudo enderezar el rumbo ante el Xeneize y logró empatar el partido.
                  
La situación de Belgrano es muy pero muy complicada. Necesita, de manera urgente, sumar de a tres. Pero hay contextos y contextos. Sacarle un punto a Boca siempre es para mirarlo con buenos ojos. Ahora: sacarle un punto a Boca después de irlo perdiendo todo el partido a partir de una pelota parada donde, de manera inocente, perdés la marca del central, no encontrando los caminos y hasta casi pudiendo perderlo por más goles, es un premiazo.
El partido se abrió a los 15 minutos, cuando Lisandro Lopez cabeceó una pelota que llovió desde el costado ante la inacción de la defensa celeste, que vivía muy cuesta arriba este partido. Lejos en el juego pero poniendo lo que había que poner, el pirata generó muchísimas situaciones y haciendo que Andrada se vista de Óscar Córdoba.
Sin embargo, el plano defensivo era otro cantar. Boca le llegaba por todos lados y El Pirata mucho no hacía para evitarlo.
El tramo final del partido mostró a un Belgrano jugado en ataque, sin juego pero con el hambre de no perder la categoría (factor clave para las siete finales que les quedan). De tanto ir, a los 81 minutos, Federico Lertora metió el gol que erró el sábado pasado en La Paternal.
El partido terminó envuelto en la polémica, ya que el árbitro pitó una falta (que no fue) en el borde del área, expulsando a Patiño. De ese tiro libre, después de un rebote, Guidara cometió un penal que no fue sancionado.
Así, uno puede soslayar que Boca ya no sólo queda afuera del campeonato por el juego, sino también desde lo numérico.
Para Belgrano quedan siete finales. La próxima será ante San Martín de Tucumán en La Ciudadela, donde deberá hacer valer el puntazo que sacó ante el equipo de Alfaro.
Nota: Hernán Arossa
fotos: Ariel Cuellar